Gómez Pelegrín…  ¿A Pacho Viejo?
Gómez Pelegrín…  ¿A Pacho Viejo?

Gómez Pelegrín… ¿A Pacho Viejo?

 

Llegó de donde menos se esperaba, sin hacer mucho ruido.

De trato amable y con un colmillo retorcido.

En el fondo, un auténtico “viejo lobo de mar”.

Pensó que llegaba a poner orden, desconectar la “licuadora” y administrar lo poco que quedaba de la abundancia, ya muy manoseada por la familia voraz en el poder.

La realidad es que lo ubicaron en esa posición para cerrar la puerta con el servilismo y entreguismo que le caracteriza.

Antonio Gómez Pelegrín, laboraba con un bajo perfil en la Contraloría General del Estado. Su pasado lo delataba fríamente.

Por ello, se desempeñaba con la mayor discreción posible.

Como el avestruz, escondía la cabeza pero toda la cola le quedaba al descubierto.

Sus días de gloria habían terminado, reposaban en el archivo de los sueños.

Durante algún tiempo fue mano derecha de Don Juan Maldonado Pereda en materia administrativa.

Lo siguió por muchos lados.

Él sumaba, restaba, multiplicaba y dividía.

La función pública que lo fortaleció financieramente fue la Oficialía Mayor de la SEV, desde luego con Maldonado Pereda como secretario y Miguel Alemán Velasco como Gobernador.

Cuando le ofrecieron la Sefiplan, sin recato ni reparo creyó que culminaría su carrera de manera exitosa.

Pero al aceptar el cargo más complicado de la administración duartista —que muchos habían rechazado—, se metió en el ojo del huracán.

La “bomba” financiera ya había detonado.

La abundancia ya estaba en manos de los Niños perversos de la Fidelidad.

Y el mal fario lo alcanzó. Le llegó hasta el cuello.

No pudo concluir con honores la tortuosa encomienda y entregó pésimas cuentas.

Lo exhibieron como un corrupto.

Hoy está contra la pared, deprimido y angustiado.

Lo quieren en Pacho Viejo, un reclusorio que ha trascendido a nivel nacional porque tiene tras las rejas a ex poderosos funcionarios del duartismo.

La Fiscalía General del Estado sigue de cerca sus pasos; lo tiene acorralado.

Y a pesar de que estuvo presionado y limitado para ejercer el poder, se dio tiempo para elucubrar “travesuras” administrativas y fortalecer su fortuna.

Al último secretario de Finanzas de Javier Duarte, le han negado una segunda solicitud de amparo con el que pretendía evitar ser detenido.

Hoy está sin protección y en la mira de la Fiscalía Estatal.

Vive desesperado porque le tiene miedo al propio miedo, como bien lo describe Maquiavelo.

Sin duda esperarán el momento político coyuntural para dar “otro golpe espectacular” a la administración corrupta de Javier Duarte.

Puede ser enviado a la cárcel en cualquier momento, sólo falta que los sabuesos de Jorge Winckler tengan en sus manos la orden de aprehensión.

Sería uno más de la banda que “enterró” las finanzas y esperanzas del pueblo de Veracruz.

Le haría compañía a otro ex secretario de la Sefiplan, Mauricio “El Borrego” Audirac, así como a la vocera Gina Domínguez, quien según el abogado Tomás Mundo Arriasa, vende propiedades ilícitas a través de prestanombres.

También compartiría el patio para tomar el sol con el ex secretario de Seguridad Pública, el polémico Arturo Bermúdez.

El propio ex gobernador interino, Flavino Ríos Alvarado al darse cuenta del ahogo financiero de la entidad, expresó: “si hubiera sabido como estaba la situación, no hubiese aceptado ser gobernador”.

Hoy en día aduce estar enfermo y recluido en su domicilio particular donde está pendiente del ocurso de su prisión preventiva. No puede salir del estado.

Veracruz, importante bastión político-electoral del país, atraviesa por una crisis financiera y de inseguridad sin precedentes.

Sin embargo, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares se compromete a resolver el grave conflicto de la inseguridad en 6 meses para que la ciudadanía viva tranquila.

Habrá que llevar la cuenta para corroborar este compromiso que se aprecia muy aventurado.

Aquellos plumajes impolutos de varios personajes metidos a la función pública con la intención de enriquecerse, están más que percudidos.

La política veracruzana ha sido convertida en un auténtico cochinero.

Vamos de mal en peor.

 

FUENTE Y FOTO TOMADA DE EL NÚMERO UNO VERANEWS

POR Cecilio García Cruz

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