OPINIÓN. HAY DOS TRUMPS: EL “REAL” Y EL “FALSO”; VIMOS A AMBOS EN EL G20
OPINIÓN. HAY DOS TRUMPS: EL “REAL” Y EL “FALSO”; VIMOS A AMBOS EN EL G20

OPINIÓN. HAY DOS TRUMPS: EL “REAL” Y EL “FALSO”; VIMOS A AMBOS EN EL G20

El presidente de Estados Unidos mostró dos facetas en su visita a Europa para la cumbre del G20.

Nota del editor: Dean Obeidallah fue abogado; conduce el programa The Dean Obeidallah Show, que se transmite diariamente por la estación estadounidense SiriusXM, además de que es columnista del sitio The Daily Beast. Síguelo en Twitter como @deanofcomedy. Las opiniones en esta columna pertenecen exclusivamente al autor.

(CNN) — Hay dos Donald Trumps: el “real” y el “falso”. Vimos a ambos durante su viaje a Europa, a principios de julio.

El Trump falso es que el que da la impresión de ser reflexivo, de estar informado y de ser presidencial. Vimos a ese Trump en el discurso que dio en Polonia, que la junta editorial del Wall Street Journal (que ha atacado a Trump) calificó de “el discurso definitorio de Trump”. Aparentemente, a Trump le gustó tanto el editorial que lo publicaron en el sitio web de la Casa Blanca.

 

Es cierto que ese discurso fue “presidencial” gracias a frases como: “El triunfo del espíritu polaco tras siglos de penurias nos hace tener esperanza en un futuro en el que el bien conquiste al mal y la paz venza sobre la guerra”. Pero seamos francos: esas palabras suenan al Trump falso.

El Trump verdadero (al que conocimos en The Apprentice y que volvieron a presentarnos cuando declaró que buscaría la presidencia, en 2015) se dejó ver ese mismo día, en una conferencia de prensa con Andrezj Duda, presidente de Polonia.

Cuando un reportero le preguntó si finalmente reconocería que Rusia estaba detrás de la interferencia en las elecciones estadounidenses de 2016, no se expresó con una prosa mesurada y hermosa. El verdadero Trump nos dijo: “Creo que bien podría haber sido Rusia, pero también creo que podrían haber sido otros países. Creo que mucha gente interfiere… nadie sabe. Nadie sabe con certeza”.

 

Sin embargo, el exdirector de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, James Clapper, respondió: “No encontramos prueba alguna de que alguien además de los rusos estuviera involucrado en esto”. Además, en la emisión del domingo 9 de julio del programa State of the Union de CNN, luego de que Dana Bash mostrara el clip en el que se ve a Trump diciendo “nadie sabe”, Nikki Haley, embajadora de Estados Unidos ante la ONU, insistió: “Todos saben que Rusia interfirió en nuestras elecciones”.

Después, fiel a su estilo, Trump agregó: “Recuerdo que estaba oyendo hablar de Iraq, de armas de destrucción masiva, de que todos estaban 100% seguros de que Iraq tenía armas de destrucción masiva. ¿Adivinen qué? Eso causó un gran desastre. Estaban equivocados y eso llevó a un desastre”.

 

Aunque Trump estaba en lo cierto respecto a Iraq, muchos funcionarios de los servicios de inteligencia rechazan que estén equivocados sobre la interferencia de Rusia.

Pero allí volvió a mostrarse el verdadero Trump, quien esta vez se burló de las agencias investigadoras de Estados Unidos en suelo extranjero porque se niega a reconocer sus conclusiones sobre la interferencia de Rusia en el proceso electoral estadounidense. Imagínense lo indignados que habrían estado los republicanos si Barack Obama hubiera ido a Europa a cuestionar públicamente la labor de varias agencias investigadoras estadounidenses.

Polonia no fue el único lugar en el que Trump mostró dos versiones opuestas de sí. Durante el cierre de la cumbre del G20, en Hamburgo, Alemania, Trump tuiteó: “La Cumbre del G20 fue un éxito maravilloso, ejecutada bellamente por la canciller Angela Merkel. ¡Gracias!”. Fue un tuit considerado y amable que representó bien a Estados Unidos. Desafortunadamente para el país, también fue el Trump falso.

El verdadero Trump se dejó ver un día antes, cuando lanzó un ataque extraño en Twitter contra el exdirector de campaña de Hillary Clinton: “Aquí todos están hablando de por qué John Podesta se negó a entregar el servidor del DNC [Comité Nacional Demócrata, por sus siglas en inglés] al FBI y a la CIA. ¡Vergonzoso!”.

Si Trump está diciendo la verdad, los líderes de los países del G20 no estaban concentrados en las cuestiones económicas y de seguridad de sus países, sino que estaban obsesionados con el hackeo al DNC en julio de 2016. (Si lo creen, por favor comuníquense conmigo porque tengo un rancho de unicornios que quiero vender).

El falso Trump volvió a mostrarse “presidencial” durante la toma de fotos de los líderes del G20 porque no recurrió a los empujones para quedar en el centro de la foto, como en otras ocasiones. Sin embargo, el verdadero Trump emergió el sábado 8 de julio, cuando abandonó repentinamente una junta de trabajo titulada Alianzas con África: migración y salud.

¿A quién dejó en la mesa en su ausencia, entre la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, y el presidente de China, Xi Jinping? A su hija, Ivanka.

 

Usualmente, cuando los líderes abandonan estas reuniones, toma su lugar un alto funcionario que conoce el tema que se está discutiendo. No está bien claro qué experiencia tiene Ivanka en cuestiones de migración y salud en África.

La diferencia entre el Trump falso y el verdadero es tan clara como el vodka Trump, suponiendo que todavía puedas encontrar una botella.

 

Si ves a Trump comportándose “presidencial”, sabrás que estás viendo al falso. Nada más hay que esperar un poco para que el verdadero Trump (el que niega hechos inconvenientes, que ataca la apariencia de una conductora de un noticiero de televisión por cable y que se burla de las agencias investigadoras estadounidenses) vuelva a surgir.

No te dejes engañar por los momentos “presidenciales” de Trump. Son la verdadera definición de “noticias falsas”.

 

FUENTE Y FOTO TOMADA EN EXPANSION EN ALINAZA CON CNN

POR DEAN OBEIDALLAH

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