¿Por qué Delphi y Visual C++ ya no son como antes?
¿Por qué Delphi y Visual C++ ya no son como antes?

¿Por qué Delphi y Visual C++ ya no son como antes?

Hablamos de los diferentes lenguajes de programación de la actualidad

Yo soy un programador de Pascal, de Turbo Pascal en MsDOS y de Delphi, cuando la herramienta original de Borland se pasó a Windows. Y en muchos años de desarrollo de este tipo de sistemas para los programadores, he visto cómo Delphi llegó a ser una herramienta por demás popular, pero algo pasó y de pronto muchos desarrolladores empezaron a migrar a otros sistemas y a otros fabricantes de lenguajes y herramientas de programación.

¿Qué fue lo que pasó? La historia que tengo presente es más o menos ésta: Borland comenzó con Turbo Pascal, un compilador de Pascal completo, que cabía en unos 12K si mal no recuerdo, incluyendo el editor y el “linker”. Este primer sistema generaba archivos .com y costaba 49.99 dólares. Fue un éxito impresionante y pronto empezaron a salir mejores versiones del Turbo Pascal, creación a todo esto de Anders Hejlsberg, quien estudió ingeniería en la Universidad Técnica de Dinamarca, pero nunca se recibió.

Borland así de pronto se convirtió en una empresa que hacía herramientas de bajo costo, que eran muy robustas y que compilaban “a velocidad de rayo”. Debido al éxito de Turbo Pascal la compañía desarrolló un producto similar al que llamó “Turbo C“, el cual de nuevo, fue un gran éxito.

El arte de la programación

Esto llevó a que Borland decidiera vender “Turbo Basic“, escrito por Bob Zale y “Turbo Prolog”, producto creado por una empresa que después sacaría lo que se llamaría Visual Prolog. Quizás fueron muchos productos o tal vez salieron todos demasiado pronto, pero algo pasó y eventualmente Borland se quedó con Turbo C y Turbo Pascal. Los otros productos los descontinuó.

Y ahí empezaron las dificultades. Borland se convirtió en la compañía “Inprise” y separó las herramientas de programación a las que tenían como manejadores de bases de datos, “Interbase” y “DBase”. Después se convirtieron en CodeGear y sacaron versiones de sus compiladores para Windows. Pero parece ser que estos cambios no les gustaron a los usuarios y tanto movimiento se empezó a ver con desconfianza.

No hay peor cosa que hacer dudar del desarrollo continuo de una herramienta de programación en la cual los programadores han depositado su confianza, para que de pronto, de golpe y porrazo, desaparezca o no se le vuelva a dar mantenimiento. Y pudiese haber sido esto, o una combinación de factores, que llevaron a muchos a migrar a otras plataformas de programación. Finalmente CodeGear se deshizo y vendió sus activos a una empresa en San Francisco llamada “Embarcadero”.

Embarcadero ha hecho un gran trabajo con los compiladores que compró y hoy en día son multiplataforma: pueden compilar para Windows, Mac OS X, iOS y Android. Prácticamente el código no cambia y esto hace felices a los programadores pues el sueño de “write once, run everywhere” parece finalmente cumplirse. Pero todo esto tiene un costo. Los compiladores de Embarcadero son muchísimos más costosos que los que vendía Borland.

Redescubriendo el lenguaje de programación FORTH

Y no dudo que la tecnología inmersa en estas herramientas y la cantidad de trabajo realizado merezca estos precios pero en el fondo esto no colabora a revivir la herramienta. Si el costo es demasiado grande, los programadores tendrán que ir a alternativas más económicas. Por ejemplo, Microsoft tiene una versión de su herramienta de programación, Visual Studio, que es gratuita y que es idéntica a la versión comercial en términos prácticos. Con solamente esta opción… ¿por qué habría de hacerme de Delphi o Visual C++ de Embarcadero?

En mi opinión, el problema de vender compiladores cae en dos posibilidades: “vender 1000 de a peso o vender 1 de a 1000”. ¿Qué será más fácil? Probablemente lo primero. Tal vez no venda 1000 de a peso, pero si vendo unos 800 quizás ya esté en buenas posibilidades de seguir vendiendo pero además, promoveré mi herramienta más que si me pongo elitista y vendo uno de a 1000 pesos. Supongo que la analogía es clara.

En mi opinión, Embarcadero tiene grandes productos pero sus precios son muy altos. Eso no ayuda a que los desarrolladores que se fueron regresen. Me parece que hay que buscar alternativas al modelo de negocios que han establecido porque no permite que muchos puedan regresar a programar en unas de los mejores entornos creados en Pascal y C.

FUENTE Y FOTO TOMADA DE UNOCERO

POR Manuel López Michelone

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